¿Cómo es la Terapia Psicológica para personas con Altas Capacidades?

Patricia García

Psicóloga y Creadora del blog Psicología que me Guía 🧭 Terapeuta Cognitivo-Conductual y EMDR 🧠contacto@patriciagarciapsicologa.com 📬

septiembre 17, 2025

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Si, por el contrario, ya conoces tu diagnóstico y buscas ayuda terapéutica, sigue leyendo 😉

Desde hace años comencé a ver en mis consultas que las personas con altas capacidades que habían acudido a terapias previamente, habían salido mucho peor de lo que habían empezado (lo cual es uno de los motivos por los que estaban de nuevo solicitando cita. En esta ocasión, en mi despacho).

Y es que, si bien es cierto que la terapia psicológica basada en evidencia tiene muchas similitudes independientemente del caso (enfoque terapéutico, pasos de la terapia, etc.) en las personas con altas capacidades es imprescindible tener en cuenta ciertas diferencias fundamentales. De no ser así, es fácil que el/la terapeuta caiga en la iatrogenia. Es decir: que la terapia haga más mal, que bien.

Algunos aspectos que considero imprescindibles a la hora de intervenir a nivel terapéutico con personas con AACC, son:

  1. Pasar del enfoque centrado en que la ACI (Alta Capacidad Intelectual) es el problema, a comprender que se trata de un problema de interacción entre la alta capacidad y el contexto de esa persona

El/la paciente con AACC ya está agotado de “soluciones” tipo “Lo que tienes que hacer es adaptarte”, o “Tienes que ir más despacio, como los demás”. Proponerle eso sin añadir ningún tipo de narrativa que le ayude a comprender más allá, es como decirle a un alumno que suspende que ‘lo que tiene que hacer es aprobar’: si copia en el examen, habrá aprobado. Pero… ¿le ha servido de algo?, ¿ha aprendido a estudiar?, ¿podrá utilizar ese aprendizaje en el futuro?… Spoiler: no.

La persona con ACI necesita como el comer, explicaciones complejas de las cosas. Explicaciones que vayan desde la raíz del problema, hasta la solución más óptima y eficiente. Y para ello, hemos de analizar en qué contexto está, qué creencias tiene, qué soluciones ha intentado… y muchas cosas más.

  1. Explorar: ¿qué implica para la persona con AACC, tener AACC?

Antes o después, hemos de sumergirnos en explorar cuáles son las reglas verbales de la persona sobre sus propias capacidades: ¿Se exige más por tener AACC? ¿Está funcionando dirigido por mitos relacionados con las AACC? ¿Se siente identificado con esa etiqueta?… Te sorprendería la cantidad de pacientes que me han verbalizado en consulta “Yo no quiero esto. Yo sólo quiero ser normal”. Si existe un (auto)rechazo tan grande hacia uno/a mismo/a, y no se aborda en consulta… antes o después acabará pasando factura al paciente.

  1. Hacer un buen diagnóstico diferencial

No es poco frecuente, encontrar pacientes cuyo motivo de consulta es “Tengo TOC”, “Me han diagnosticado TEA”, “Soy muy TDAH”, “Tengo fobia social”, “Me han medicado para mi Trastorno Bipolar”… y así, unas cuantas etiquetas más.

Cuando el/la paciente desconoce sus ACIs, y el/la terapeuta que le atiende no tiene en cuenta este dato antes de emitir un diagnóstico, suele ocurrir este problema: el paciente se va a casa con una etiqueta que no le corresponde. Porque no se ha tenido en cuenta, que su cerebro funciona de forma muy distinta a un cerebro de la media. Que su funcionamiento, dista mucho del funcionamiento general. Y que sus necesidades, tampoco coinciden con las de la mayoría de la población. Spoiler: diagnóstico mal hecho, mal pronóstico servido.

  1. Trabajar el autoconocimiento y la autoestima

Los seres humanos nos conocemos porque nos comparamos con nuestros iguales. Por ende… si estás rodeado de personas que se parecen más bien poco a ti… no es difícil despejar la X: difícilmente te conocerás en profundidad. Con muy alta probabilidad, conocerás esa versión de ti que intenta “aparentar ser de X manera” para ser aceptado en tu grupo. En otras palabras: te conocerás a ti haciendo masking. Pero… ¿te conocerás realmente? Difícil. Muy difícil.

En esta misma línea, y teniendo en cuenta que los cimientos de la autoestima son unos buenos pilares de autoconocimiento, la autoestima del paciente con AACC suele brillar por su ausencia. Suelen ser personas que han recibido muchos rechazos, bullying escolar, mobbing laboral, traiciones por parte de sus “iguales”, etiquetas tipo “rarito”, “empollón” o “don perfecto/a”… en fin. No hace falta ser psicólogo para entender que eso machaca la autoestima de cualquiera. Por mucha alta capacidad intelectual que uno tenga, todo el mundo necesita sentirse parte de un grupo. Parte de algo. Somos animales sociales. Y cuando esto no ocurre… lo pagamos en forma de autoestima: sentimos que nos rechazan, porque “no valemos lo suficiente como para ser aceptados”.

  1. Gestionar aquellos rasgos de la personalidad que tiendan a la polarización

La identificación y cambio de patrones cognitivo-conductuales es algo común a muchos enfoques terapéuticos. Pero algo que considero importante en las personas de AACC, es tener en cuenta que tienen cierta tendencia a los extremos: no suelen ser personas gregarias. No se dejan llevar por la masa. Suelen ser personas que tienen claro lo que quieren. Indómitas. Por tanto, la modulación de rasgos de personalidad que les puedan estar suponiendo interferencia, o sufrimiento innecesario en su día a día, tiende a ser más complicada que en pacientes con un neurotipo más normativo.

Por ejemplo: el que tiende al perfeccionismo, tiende MUCHO al perfeccionismo patológico. El que tiende a ser altruista, tiene MUCHO al altruismo patológico. Y así con otros rasgos. Por ello, es importante identificar qué rasgos les pueden estar suponiendo problemas, explicárselo, y buscar maneras de ayudarle a modularlos en la medida de lo posible.

  1. Atender las crisis existenciales

No todas las personas con AACC quieren abordar en el momento de acudir a terapia alguna de sus crisis existenciales. Puede, que su motivo de consulta en ese momento, sea otro distinto. Pero sin duda, los/as psicólogos tenemos que tener el radar bien puesto, en que pueden estar atravesando una crisis existencial, sin ser conscientes de ello. ¿Por qué? Por aspectos comentados anteriormente: muchos de ellos comparan sus problemas con los problemas de su grupo de “iguales”. Si tenemos en cuenta, que las crisis existenciales prácticamente sólo ocurren en personas con un CI muy alto… de nuevo: al compararse, no se sentirán identificados. Pueden experimentar muchos síntomas de desmotivación, apatía, anhedonia, falta de sentido a la vida… pero lo atribuirán – como ocurre a menudo – a un cuadro depresivo, a una “mala racha”, etc.

  1. Gestión de la alta intensidad emocional

La ACI suele venir acompaña de una muy alta intensidad emocional. Esto, les lleva muchas veces a recibir muchas etiquetas poco acertadas: “Es que eres demasiado intensito/a”, “Es que tienes la piel demasiado fina”, “Es que te lo tomas todo demasiado a la tremenda”… y lo de siempre: son opiniones subjetivas, fundamentadas en un punto de referencia ubicado en la media. Todos esos “demasiados”, es porque son comparados constantemente con la mayoría de la población. Con personas, que viven las emociones, las injusticias, las traiciones… la VIDA en general, a un “volumen emocional” más bajo. Ayudarles a (auto)comprenderse mejor, a (auto)cuidarse mejor, y a (auto)gestionar mejor esa alta intensidad, es imprescindible para que no les salpique en varias áreas de su vida.

  1. Evaluar problemas comunes que refieren las personas con AACC

Evaluar e intervenir en problemas tales como el sobrepensar, la hiperracionalización, el bullying escolar, el mobbing laboral, la hiperexigencia, el perfeccionismo, el exceso de masking, la soledad no elegida, la dificultad para encontrar amigos y pareja, la ansiedad anticipatoria, el síndrome del impostor, el aburrimiento patológico, la (a mi modo de ver mal entendida) ansiedad social… son algunos de los problemas más habituales que solemos ver en mi centro cuando trabajamos con personas de AACC.

Por ello, aunque no estén explícitamente en el motivo de consulta del paciente, es importante que los/as terapeutas tengamos en mente la posibilidad de que puedan estar  silenciosa y subrepticiamente, perjudicando al paciente en su día a día. Es nuestra responsabilidad, saber detectarlos y explicarle al paciente las causas y soluciones de dichas problemáticas.

En conclusión, las personas con AACC tienen un funcionamiento, una lógica, y una manera de analizar la información, diferentes a las personas con un neurotipo más normativo. La terapia que no tenga en cuenta ciertos aspectos importantes estará condenada, en el mejor de los casos, a estancarse. Se abordarán únicamente los síntomas: se le propondrá al paciente que haga por encajar con un grupo de “iguales”, que no son iguales, que aprenda a ir más lento (como los demás), a hacer lo que lo demás hacen… y así, unos síntomas desaparecerán, pero aparecerán otros. Mucho peores. Como una depresión existencial, una autoestima bajo mínimos, una profunda sensación de incongruencia en la persona, estrés crónico…

Y todo eso, en el mejor de los casos. En el peor de los casos, se tenderá a la patologización del funcionamiento “natural” de la persona con AACC (como no en pocas ocasiones suele ocurrir): diagnósticos erróneos como la Ansiedad Social, el Trastorno Bipolar, o el Trastorno Límite de la Personalidad, el Trastorno Negativista Desafiante (en población infanto-juvenil), son algunos ejemplos.

Es importante ayudar al paciente con ACI a autoconocerse (en el sentido más profundo y honesto del término. Desde su pensamiento crítico, y no desde el pensamiento de la masa) y a (auto)aceptarse más. A ser el tipo de persona que quieren ser, construyendo su propio camino en el mundo. Logrando sacar partido a su elevado potencial en pro de su bienestar. Y sobre todo, a gestionar lo que es su principal activo y talón de Aquiles a la vez: su alta inteligencia.   

Si estás pensando en comenzar tu proceso de terapia, contáctanos sin compromiso y mi equipo de psicólogas y yo buscaremos la manera de poder ayudarte 😊

Teléfono de contacto (Whatsapp): +34 684 60 90 24

Email: contacto@patriciagarciapsicologa.com

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