Mi hijo quiere ser Youtuber… ¡¿Qué hago?!

Patricia García

Psicóloga y creadora del blog Psicología que me Guía 🧭 Terapeuta cognitivo-conductual y EMDR 🧠 contacto@patriciagarciapsicologa.com 📬

junio 22, 2020

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“Mamá, papá… Quiero ser Youtuber”

Se hace un silencio incómodo. Nos miramos a los ojos. Ambos esperamos que el otro diga o haga algo. Se mantiene en silencio. Mi hijo/a tampoco dice nada. Parece que la cosa va en serio… … … … … ¡¿Qué hago?! 😱😱😱

Esta situación, se vive en muchos hogares desde hace varios años. Muchos padres y madres lo viven como una “crónica de una muerte anunciada”: anticipan todo lo que este punto de inflexión puede desencadenar. Discusiones cada vez que salga el tema, riñas (extra) para dejar las pantallas, miedo a que nuestro hijo suba material indebido a las redes sociales, etc.

Estas preocupaciones son totalmente comprensibles. Los padres siempre van a buscar preservar la estabilidad familiar. Y esta tentativa de grabar vídeos, subirlos a las redes… Es un potencial peligro para dicha estabilidad, ¿verdad?

En este post, te enseñaré cómo gestionar esta situación sin que la palabra “Youtube” te quite el sueño (o al menos, no demasiado 😉 ).

¿QUÉ ESTÁ PASANDO POR LA CABEZA DE MI HIJO/A?

Varios estudios han encontrado, que a la hora de valorar las consecuencias de una acción, la tendencia de los adolescentes suele ser magnificar los beneficios anticipados, y minimizar los posibles riesgos. En otras palabras: es muy probable que tu hijo/a vea como un “chollo” eso de ser Youtuber (p.ej.: ganar dinero “sin trabajar”, fama, reconocimiento de sus seguidores, etc.), y tienda a olvidarse de los sacrificios que puede implicar (p.ej.: aprender a gestionar las redes sociales, a editar vídeos, a enfrentarse a una competencia cada vez más feroz, gestionar a los haters, etc.).

Su capacidad de autorregulación, y de analizar una situación de forma realista, están aún en desarrollo. Por eso te necesitan tanto. Necesitan de tu madurez, experiencia y (sobre todo) paciencia nivel padre/madre, para re-ajustar esos análisis sesgados que hacen (de forma no intencionada) de la realidad. En otras palabras: tu función será la de ser su guía en el proceso. Tu hijo/a necesitará de tu ayuda para poner un poco de perspectiva, en ese análisis de riesgos y beneficios de una forma más sensata y, sobre todo, realista.

¿QUÉ HAGO SI MI HIJO QUIERE SER YOUTUBER?

1º) Escúchale de forma activa, y sin juzgarle.

Puedes preguntarle de dónde le vino la idea, si la ha compartido con sus amigos, cómo tiene pensado llevarla a cabo,… Optando por preguntarle, en lugar de comenzar diciéndole lo que debe o no hacer, estarás preparando el terreno para que tu hijo se sienta escuchado. De este modo, es mucho más probable que más adelante, en ese momento de contrastarle ideas erróneas que quizás tenga en su mente (p.ej.: “Ser Youtuber es una forma rápida de hacerse rico sin trabajar”), él te devuelva esta escucha activa que tú le has brindado a él/ella.

2º) Analiza junto a tu hijo/a los pros y contras de ser Youtuber, y las dificultades que podrá encontrarse.

Incluso si él/ella mismo/a ya se lo ha planteado previamente, nunca está de más que ese análisis se contraste con el de un adulto. Podéis hacerlo con lápiz y papel, haciendo dos columnas, o incluso dibujando. Cuanto más lúdico, más probable será que tu hijo/a disfrute de este paso. Seguro que tienes mucho que aportarle. Aprovéchalo 😉

3º) Ayúdale a definir su idea.

Seguro que tu hijo/a ya tiene una idea aproximada sobre lo que quiere compartir en sus vídeos (p.ej.: recetas de cocina, videojuegos, etc.), pero si ya a un adulto le resulta difícil no irse por las nubes en su mundo de ideas, ¡imagínate a un adolescente!

4º) Ayúdale a marcarse un objetivo REALISTA, que le permita enriquecerse de la iniciativa.

Si el objetivo de tu hijo/a es hacerse rico/a en un mes, será mejor que abordes ese objetivo irrealista cuanto antes mejor. Por supuesto que necesitan aprender a frustrarse. Pero las frustraciones innecesarias, sin un motivo y sin un fin, pueden resultar contraproducentes. Invítale a analizar otros canales de Youtube. Canales que él o tú sigáis. Pregúntale, cuánto tiempo cree que esa persona ha invertido en crear todos esos vídeos, en aprender a editarlos, en conseguir seguidores, etc.

No es necesario (ni recomendable) que le confrontes su idea directamente. Si le ayudas a que él mismo se dé cuenta de que su idea está alejada de la realidad, no pondrá tantas resistencias al cambio. Además, no sentirá esa rabia producto del “Mi papá/mamá tiene razón”. Por el contrario: sentirá que le estás escuchando, sin juzgarle, y que le estás ayudando a que él mismo aprenda por sí sólo.

5º) NEGOCIA las condiciones.

No, no se me han escapado las mayúsculas. Negociar es clave cuando hablamos de comunicación con adolescentes. Una de los mayores miedos de los padres es que su hijo/a abandone los estudios debido a ese ímpetu por ser Youtuber. Bien porque le dedica tanto tiempo a sus vídeos que le queda tiempo para estudiar, o bien porque le vaya bien como Youtuber, y llegue a la conclusión de que estudiar “no sirve para nada”.

Tanto en un caso como en el otro, intentar prohibirle ser Youtuber con la consigna de “primero son los estudios”, probablemente despierte (más aún) sus deseos de llevar la contraria. Aquí es donde la negociación te puede ayudar a que ese interés por ser Youtuber sea tu aliado, y no tu enemigo. Tras haber mostrado tu interés en su iniciativa, NEGOCIA con tu hijo/a las condiciones. Algunos ejemplos de propuestas que le puedes plantear son:

  1. Como máximo, podrás dedicar dos horas al día a preparar tus vídeos.Esas dos horas, podrán ser empleadas siempre y cuando las tareas del colegio/instituto hayan sido terminadas.

  2. Podrás elegir la temática que prefieras para tus vídeos. Siempre y cuando no incluyan contenido obsceno, hiriente para otros colectivos, etc.

Recuerda que esto son sólo algunos ejemplos. La idea, es que ambas partes negociéis las condiciones de forma que éstas vayan en sincronía con vuestros valores familiares, y con vuestra dinámica familiar.

Finalmente, no olvides que aunque todo hogar ha de tener sus reglas, tampoco es aconsejable que deban de llevarse a raya al 200%. La flexibilidad, en su justa medida, siempre será una buena aliada. Veámoslo con un ejemplo: si tu hijo/a te ha demostrado que siempre, siempre, siempre, termina sus deberes antes de ponerse con sus vídeos, si un día necesita hacer un vídeo a una hora más temprana (por temas de iluminación, por ejemplo), en este caso… ¿Crees que sería adecuado flexibilizar esa norma? ¡Por supuesto que sí! Con este gesto le estarás demostrando la confianza que depositas en él/ella, además de enseñarle con tu ejemplo, la importancia de saber flexibilizar cuando es necesario.

Si quieres que cree más contenido relacionado con esta temática, házmelo saber en los comentarios del post 🙂

P.G. 🌺

REFERENCIAS

– Cristina Bonaga y Héctor Turiel (2016) “Mamá, ¡quiero ser Youtuber! Todas las claves para entender el fenómeno que ha venid para quedarse”. Ediciones Martínez Roca.

– Mateus, J. C. (2018). “¿Qué hacer si mi hijo quiere ser youtuber?” Cosas. Recuperado de https://cosas.pe/cultura/108449/ninos-youtubers-mas-vistos-peru/

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